La única salida…
De los calabozos del barco del Holandés Errante. Esta surrealista escena es una de las preferidas de mis hijos y la recreamos cada dos por tres partiéndonos de risa. Viene mucho a cuento ahora que en visperas de la Navidad nos asaetearán cada día con infinitos anuncios de perfumes.
¡Si no os hace gracia es que estáis muertos ahmijos!!
diciembre 2, 2011 a 10:53 pm
No nos engañes, estos no son el Bob y el Patri. Son Pecado y Delito, que los he escuchado yo.